Iconográficamente, la imagen de Nuestro Padre Jesús de Pasión Cautivo responde al modelo impuesto por el Cristo de Medinaceli. Representa el momento en que Jesús, tras ser apresado en Getsemaní, fue abandonado por sus discípulos que huyeron temerosos (Mateo. 14, 50). Cristo, de pie, maniatado, refleja en su rostro una profunda desolación. Viste túnica blanca y sus poderosas manos quedan atadas con cíngulo dorado. Sobre su cabeza resplandecen tres potencias , y sobre su pecho un escapulario en el que aparece la Cruz de San Juan con los colores de la Orden Trinitaria.

La imagen del Cautivo, es obra del insigne escultor sevillano José Antonio Navarro Arteaga, de cuyo taller salió con destino a Huércal-Overa en el año 2002, saliendo en procesión por primera vez el Martes Santo del año 2003.

El trono sobre el que procesiona es obra de los talleres sevillanos de Guzman Bejarano, es llevado a costal por una cuadrilla compuesta en su totalidad por mujeres.